Los “Cementeros” regresaron a la que fue su casa los torneos anteriores.
En una noche de volteretas emocionales y tintes heroicos, los Pumas de la UNAM rescataron un empate 2-2 ante el superlíder Cruz Azul con un hombre menos en el Olímpico Universitario.
El encuentro arrancó de manera frenética, con los locales demostrando una gran intensidad, llegando en par de ocasiones a través de la velocidad de Robert Morales alertando la cabaña de Andrés Gudiño.
Sin embargo, “La Máquina” pronto reaccionó en el juego y no tardó en imponer condiciones. Al minuto 35, en tiro de esquina, Nicolás Ibáñez aprovechó un descuido defensivo para mandar el balón al fondo y silenciar momentáneamente el Olímpico.
Pumas no se repuso del gol y lució desconcertado, cosa que los celestes aprovecharon para ampliar el marcador tras una desatención defensiva, Carlos Rodríguez definió con clase dentro del área.
Para la 2da parte, Pumas reaccionó y poco a poco se fue insinuando en el área de la visita y al minuto 61, Guillermo Martínez recibiría un supuesto empujón dentro del área por parte de Willer Ditta, el árbitro Daniel Quintero sancionó la pena máxima a favor de los locales.
Sería el brasileño Juninho quien con un cobro implacable desde los once pasos, acortó distancias. La esperanza renacía, pero parecía esfumarse al minuto 68, cuando Nathan Silva vio la 2da amarilla, acción nuevamente muy polémica.
Cuando todo parecía perdido, la fortuna sonrió al azul y oro. Al minuto 76, en una jugada fortuita tras un centro venenoso de Rodrigo López y una colaboración de Gudiño, el defensor Ditta terminó enviando el balón a su propia puerta para el 2-2.
Pero el partido no estaba definido y en el tiempo de compensación, la figura de Keylor Navas se agigantó para realizar una atajada milagrosa a remate de Amaury García.
CRÓNICA: BRUNO AGUIRRE.
