Atlas no ha podido vencer a las rojiblancas en un buen tiempo.
El Estadio Jalisco volvió a ser escenario de un duelo de orgullo y pasión, con un nuevo capítulo del Clásico Tapatío Femenil. En esta ocasión, Chivas se impuso 2-0 al Atlas, firmando una victoria que no solo le dio tres puntos en la tabla, sino también tranquilidad tras varias jornadas sin conocer el triunfo.
El primer tiempo fue cerrado, con pocas oportunidades claras. Chivas intentaba proponer con la posesión, moviendo la pelota de un lado a otro para abrir a la defensa rojinegra, pero Atlas se mostró ordenado y sólido atrás. La batalla en medio campo fue intensa, con muchas faltas tácticas y choques físicos, lo que convirtió los primeros 45 minutos en un ejercicio de paciencia para las dirigidas por Antonio Contreras.
Apenas arrancando el complemento llegó el momento que rompió la paridad. Una acción desafortunada dentro del área terminó en autogol de Dirce Delgado, lo que inclinó la balanza para el “Rebaño”. La anotación cayó como un balde de agua fría para las rojinegras y como un impulso anímico para las rojiblancas, que a partir de ahí empezaron a jugar con mayor soltura.
El gol le dio confianza a Chivas, que comenzó a generar más peligro. Atlas, obligado a adelantar líneas, dejó espacios que serían aprovechados más tarde. Fue entonces cuando apareció Alicia “Licha” Cervantes, la goleadora histórica del club, quien al minuto 70 se desmarcó con inteligencia dentro del área y definió con categoría frente a la guardameta rojinegra, poniendo el 2-0 que prácticamente liquidó el partido.
En los minutos finales, Atlas intentó reaccionar con centros y disparos de media distancia, pero no encontró la claridad ni la contundencia necesarias. Chivas, en cambio, manejó el tiempo con oficio y supo cerrar el encuentro sin sobresaltos.
El silbatazo final confirmó el triunfo rojiblanco, que además extendió su hegemonía sobre las rojinegras: ya son más de una docena de clásicos sin derrota para las Chivas en la Liga MX Femenil.
CRÓNICA: BRUNO AGUIRRE.
