El Bayern ya está a 11 puntos del Borussia Dortmund.
En un Signal Iduna Park que era una auténtica caldera, el Bayern Múnich vinieron de atrás para vencer 3-2 al Borussia Dortmund, dejando claro quién manda en Alemania.
El encuentro comenzó con un Dortmund eléctrico. Al minuto 26, el estadio estalló cuando Nico Schlotterbeck se elevó por los aires para conectar un cabezazo implacable que dejó sin opciones al arquero, Jonas Urbig, poniendo el 1-0. Los locales se fueron al descanso con la ventaja y la sensación de que podían romper el invicto bávaro.
Pero el Bayern nunca se puede dar por muerto. En el segundo tiempo, la “Torre de Londres” despertó. Al minuto 54, tras una falta del propio Schlotterbeck sobre Stanišić, Harry Kane cobró un penal con la frialdad que lo caracteriza para el 1-1.
La inercia cambió por completo y al 70′, nuevamente Kane apareció en el área para firmar su doblete y darle la vuelta al marcador.
El drama llegó a su punto máximo en el cierre. Cuando parecía que el Bayern tenía el control, el joven Daniel Svensson hizo estallar al “Muro Amarillo” al minuto 82, marcando un golazo que ponía el 2-2 y prometía un reparto de puntos en Dortmund.
Sin embargo, al minuto 87, el capitán sin gafete, Joshua Kimmich, apareció en los linderos del área para sacar un latigazo que se incrustó en las redes, silenciando el estadio y sellando el 3-2 definitivo.
Con esta victoria, el Bayern Múnich no solo se lleva el orgullo del Clásico, sino que extiende su ventaja a 11 puntos en la cima de la tabla, dando un paso de gigante hacia un nuevo título de Bundesliga.
CRÓNICA: BRUNO AGUIRRE.
