• El presidente del club, señalado como impulsor del ataque, rehúsa a dimitir.

Luego de lo ocurrido el martes tras un entrenamiento en la ciudad deportiva, donde el cuerpo técnico y los jugadores, del Sporting de Lisboa, fueron agredidos por varias decenas de aficionados radicales, ahora el club afronta un nuevo contratiempo extradeportivo. La policía judicial portuguesa registra las oficinas del estadio José Alvalade por un posible caso de corrupción relacionada con la compra de árbitros en la liga de balonmano donde el Sporting participa.

Asimismo, se investigan actos de corrupción en la Primeira Liga, en los partidos de los lisboetas ante Guimarães, Feirense, Chaves, Tondela, Aves y Estoril esta temporada.

 

 

Escandalizado por los hechos, el Primer Ministro luso ha anunciado una nueva legislación contra la violencia en el ámbito deportivo, mientras que el presidente del Parlamento portugués ha señalado al presidente del Sporting como responsable espiritual del ataque contra los jugadores y ha pedido su despido.

Aunque De Carvalho ha rechazado las críticas en su contra y jurado resistir, a última hora de la tarde la dimisión en bloque de la Mesa de la Asamblea General del club hace cada vez más probable su salida del cargo.

El brutal asalto del grupo ultra Juventud Leonina a las instalaciones del club el martes ha provocado enorme indignación en el país , donde el público se ha mostrado escandalizado por las imágenes de las secuelas de los jugadores, entre ellos el holandés, Bas Dost, que sufrió un corte en la frente. “Nos quedamos todos aterrorizados. Fue un drama, una amenaza real”, declaró el goleador.

Varios miembros de la Junta directiva hablan de “terrorismo” y al excéntrico presidente del histórico club, Bruno de Carvalho, no se le ocurre otra cosa que proclamar: “Fue un acto delictivo, pero el delito forma parte del día a día”, palabras inquietantes, sobre todo, por las magnitud del suceso.

Asimismo, convocaron a la Guardia Nacional Republicana, que se personó en la Academia de Alcochete y tomaron declaraciones, mientras sus agentes detenían a 21 de los atacantes, que destrozaron el vestuario y sembraron el pánico de una forma propia de una peligrosa banda callejera o mafiosa.

La Fiscalía del Estado ha tomado cartas en el asunto. En primer lugar, investigando los graves hechos y acto seguido, procediendo a búsquedas de material en las oficinas a propósito de posibles sobornos para comprar partidos ante el Vitória Guimaraes y el Feirense.

Por su parte, Bruno de Carvalho asegura que el Sporting va a comparecer el domingo 20 de mayo en la final de la Copa de Portugal de futbol, contra el Desportivo das Aves. Pero lo cierto es que el clima está envenenado por la violencia y numerosos jugadores se inclinan por renunciar a la conquista de un título.

Comentarios