• Brown ahora sabrá lo que es tener como pasador a alguien promedio.

Antonio Brown, quien es en cuanto a estadísticas se refiere el receptor más dominante desde el 2010, tendrá ahora la labor de sobresalir en un equipo sin un juego aéreo dominante y una franquicia que es una incógnita.

Los Raiders de Oakland fueron una ofensiva inoperante en todos los rubros en los que se puede calificar el futbol americano. Fueron la ofensiva número 28 en cuanto a puntos se refiere y si hay algo que rescatar es que el juego por aire se mantuvo siempre en la media al ser el número 18 de la liga.

La mayor prueba de Antonio Brown será dentro y fuera del emparrillado, pues ahora valorará lo que tener a un mariscal de campo como Ben Roethlisberger, quien a pesar de vivir en la época de Peyton Manning y Tom Brady y por si fuera poco en la misma conferencia, logró llegar a tres Super Bowls y ganar dos anillos.

Es claro que el ambiente promovido por Mike Tomlin no es ni de cerca el adecuado para una franquicia como ésta; sin embargo, las actitudes del egresado de la Universidad Central de Michigan, son obra de alguien sin los pies en la tierra y la experiencia nos dice que sin importar el talento una combinación de esta índole no es buena en la liga como esta.

El antes número 82, sabrá lo que es tener la responsabilidad absoluta de una ofensiva completa, pues la campaña pasada Oakland era la peor defensiva de toda la NFL. Hay un dicho que dice “Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde” y eso es exactamente lo que pasará con este WR prodigioso.