• Con Dabo Swinney, es la segunda vez que Clemson derrota a Alabama en una final de Campeonato Nacional. 

La Universidad de Clemson no tuvo piedad en la final por el campeonato nacional y acabó por derrotar a Alabama por un abultado marcador de 44-16 en el Levi’s Stadium. 

Trevor Lawrence, denotó una ecuanimidad que no va acorde para ser su año de novato y consiguió un total de 347 yardas con tres pases de tochdown sin intercepción, aunado a una increíble efectividad en terceras oportunidades. 

Por aire, el principal aliado fue Justyn Ross quien sumó la impresionante cantidad de 153yds en seis recepciones, además de una atrapada la cual recorrió 74yds hasta la anotación.

Lawrence estuvo bien acompañado por el corredor Travis Etienne que en 14 acarreos tuvo un promedio de 6.1 yardas, además de dos arribos a zona prometida.

Alabama pareció no ser el número de la nación, pues un ataque predecible y limitado fue lo que se apreció durante prácticamente todo el encuentro.  Tua Tagovailoa tuvo dos pases de anotación pero también dos intercepciones, una de ellas regresada hasta la zona prometida. La mala actuación de Tagovailoa obligó al arribo de Jalen Hurts que solo intentó dos pases y ambos fueron errados. 

En 37 acarreos que intentó la “marea roja”, fue limitada a cuatro yardas por intento, parte fundamental para determinar una de las finales más disparejas del futbol americano universitario desde que se utiliza el sistema de semifinales.

  • La victoria mas abultada contra un número uno de la nación sucedió en 2013 cuando Alabama de Nick Saban apaleó a Notre Dame por diferencia de 28 puntos. Hoy Clemson venció al número uno por el mismo diferencial. 
  • El pase de Trevor Lawrence de 74yds en dirección a Justyn Ross para la realización del touchdown es el envió de anotación más largo para anotación convertido a un equipo de Saban. 
  • Saban no perdía ante un quarterback novato desde el año 2007. 
  • Es el segundo título nacional obtenido por el coach Dabo Swinney
  • Alabama se la jugó en tres ocasiones en cuarta oportunidad en zona roja y en todas terminó con las manos vacías.