• El panorama no luce nada alentador para los Broncos esta temporada. 

El próximo 5 de enero, John Elway, ex mariscal y actual vicepresidente operativo de los Broncos, cumplirá 7 años a las riendas de la franquicia ganadora de 3 Super Bowl. Desde su llegada, la toma de decisiones deportivas han pasado por su escritorio teniendo impacto inmediato y resultados palpables, al menos hasta hace 2 años.

El modelo implementado fue de una sólida  defensiva  como prioridad, para después, ir adhiriendo las piezas necesarias en el aparato ofensivo. En su momento confesó Elway : “mis primeros 5 años aquí trabajé muy duro en el área defensiva, por lo que nuestras primeras 5 selecciones en aquellos años fueron de jugadores defensivos”. Esto sin duda tuvo éxito que le entregaron la posibilidad de disputar 2 Super Bowls ganando uno, pero como toda fórmula, en algún momento debía terminarse.

La decadencia vino luego de brindar los logros de años anteriores. Factores como la retirada de Peyton Manning, marcaron la pauta de una inestabilidad en la posición más importante del futbol americano que no han podido resolver hasta la fecha. Un desfile de mariscales, empezando por Trevor Siemian, exhibieron la dura realidad en el Mile High a la que  deberían prepararse. Apelando a una defensa de élite, John y la franquicia mostraron soberbia, pensando que ese sector los llevaría a más triunfos sin importar el mariscal en los controles.

Ahora, a 2 años de distancia de ese trofeo Vince Lombardi, el equipo diseñado por Elway, ese que debía durar muchos años más y formar una dinastía, da señales de decadencia, división e ineficiencia. Hoy por hoy, son la ofensiva 18 en cuanto a producción de yardas y anotaciones, con 3 mariscales diferentes y un récord de 3 triunfos por 7 derrotas, tienen al borde del abismo a uno Broncos que estaban destinados a la gloria por un lustro al menos.

John Elway tiene el voto de confianza en Denver, pero su crédito se acorta campaña con campaña que no consiga los objetivos trazados. Su defensiva, orgullo de Broncos, no se hace más joven y algunos ya han empezado a partir como T.J Ward, Malick Jackson, DeMarcus Ware, etc. dejando boquetes importantes y todo el peso a un Von Miller que por más que sea un prodigio, no puede sostener 16 juegos por temporada a una estéril ofensiva.

Contra el tiempo, contra su filosofía y contra su concepción del juego, Elway deberá probar que no solo fue un genio dentro de un campo de futbol americano, si no también detrás de un escritorio, innovando y construyendo un plan que relance al Bronco rumbo al gran juego.

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