• Dallas no logró clasificar a playoffs.

Los Vaqueros de Dallas arrancaron la temporada como uno de los favoritos para llegar al Super Bowl, pero entre cambios de jugadores que hubo, la suspensión a Ezekiel Elliott y un desempeño que dejó mucho que desear, quedaron fuera de los playoffs. Ahora es un gran momento para comenzar a plantearse que cambios debe haber para que esta franquicia, que cuenta con mucho talento para  explotarlo y llegar a los más alto.

El eslabón débil de Dallas en las últimas campañas ha sido la defensiva. Cuando están todos los titulares sanos pueden competir, aunque no llegan a ser de éite. El tema de los profundos sigue siendo preocupante, siguen haciéndole mucho daño a los Vaqueros por pase. Tal vez las estadísticas podrían decir otra cosa, pero las llamadas “jugadas grandes” en contra suelen venir por la vía del pase. Jeff Heath mejoró mucho, Byron Jones y Chidobe Awuizie son grandes elementos, pero con una lesión, se debilita sustancialmente este sector de la defensa. Urge profundidad con calidad. Exactamente el mismo tema con los linebackers, no hay quien pueda suplir a Sean Lee.

En ofensiva es donde más talento hay, este año las lesiones mermaron a una de las mejores líneas ofensivas de la liga y eso terminó costándole mucho a Dak Prescott que cometió muchos errores a causa de la presión. Dejaron ir a Doug Free y tanto La’el Collins como Tyron Smith pasaron la mayoría de la temporada lesionados. Un par de suplentes de buen nivel es urgente.

Prescott sufrió mucho mientras no tuvo a Elliott, ya que aunque Alfred Morris y Rod Smith son buenos corredores, no son tan talentosos como “Zeke” y no le brindan esa seguridad que solo el “21” le da su quarterback. Sin Elliott, Dak tiró el doble de intercepciones que con él en el campo. En ofensiva no se requieren muchos cambios.

El mayor cambio deberá venir del staff de coacheo. Rod Marinelli podría ser el único salvable, ya que con muy poco ha logrado sacarle provecho a su defensiva, además de tener bien estudiados a los rivales, con más talento puede ser competitivo. Scott Linehan y Jason Garrett siguen dejando dudas en como manejan la ofensiva. El manejo de reloj ha sido malo y la selección de jugadas, muchas incompresibles o como si no conocieran a sus jugadores, forzando jugadas que no van a acorde a las características de quienes están el campo. Un equipo top, necesita a un head coach top y  Garrett no lo es.

Los temas de profundidad en el roster y de jugadores se pueden solucionar con mayor facilidad, un equipo mal entrenado no. Esperemos llegue un cambio real que resucite por completo a una histórica franquicia como Dallas.

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